Celda sin rejas
Amor animi arbitrio sumitur,non ponitur...
lunes, 7 de enero de 2013
Al final lo único que me queda ... soy yo
Es triste cuando la única salida en tu vida es esperar que el tiempo borre las huellas. Es triste cuando algo tan intenso, tan importante...algo que quisiste que fuera eterno tiene que ser eliminado de tu vida, de tu memoria, sin saber por qué, pero sabiendo que es la única salida aunque quisieras tenerlo ahí para siempre. Llega el momento en que nada depende de nosotros, no está en nuestras manos.
Se repite una y otra vez, personas que vienen y van, que entran y salen de tu vida, y que no consigues que permanezcan ahí. Sin salida de este pozo, solo queda olvidar, esperar a que el dolor del día a día, de cada recuerdo, de cada imagen, cada detalle que te recuerda el pasado, vaya formando parte de una rutina sin sentido.
Me intento reencontrar, porque al final, lo único que me queda soy yo. Y quizá, volver a encontrarse a uno mismo, es la única manera de que al final algo nuevo en tu vida, permanezca inmutable a tu lado durante el resto de los días...
viernes, 18 de mayo de 2012
Caminar sobre el filo ...
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Sigo sin...
Pero aunque el tiempo intente cerrar heridas, jamás perdona. Ni siquiera las personas se perdonan las unas a las otras, cada uno a ha de saber cuando perdonarse si es que debe hacerlo.
Siguen sin cerrarse las heridas, aunque he aprendido a vivir con ellas. Sigo sin perdonar. Sigo sin olvidar.
jueves, 4 de agosto de 2011
Te espero, pese a todo.

Si, te escribo a ti. Sé que entre las sombras que te rodean sigues leyendo esto, por eso esta vez dejo la metáfora a un lado, y me dirijo directamente a ti. Le escribo a quien no supo comprender, entender, sacar fuerzas y luchar y sobretodo, perdonar como yo lo hice decenas de veces; no sé el qué por qué pedí perdón por cosas que hice solo por tu bien, pero aún así te pedí perdón. Y me desterraste del modo en quien sabe que se equivoca guiada por quien no debe: mirando hacia abajo y sin ser capaz de dar una razón. Una razón que no existe, ya que en tu vida sigue habiendo piezas que no encajan, cosas que te hacen la existencia dura y fría, y era mas fácil quitar del medio a quien más cerca tenías. A quien solo quiso ayudar a ordena un puzzle precioso e infinito. Y me tocó.
Pasan los días, los meses y al retornar a este infierno que nos vio crecer se me hace todo aún más duro. Por ese miedo al enfrentarme a aquello que no sé si amo o si odio, aunque probablemente a partes iguales. Aunque la luz de los meses pasados me hace ver que destesto y amo a dos entes distintos, que todo los motivos ya quedaron atrás y lo que se odia son los modos, las acciones de un después de una vida unida que se deshizo de la noche a la mañana, y se nos fue de las manos.
Y aunque quiera olvidar, desterrar y haga lo posible por rehacer mis pasos sigo esperando una mirada que me diga un adiós o un espérame. Y aunque quiera odiarte, estos brazos son incapaces de desterrar un ángel caído, porque en algún momento también fui aquella pieza que no encajaba con el resto del mundo. No tengas miedo a deshacer el camino andado ... te espero.
viernes, 8 de julio de 2011
Cuando todo está perdido....
Intento recuperar aquello de lo que me sentía orgulloso, aquello que años me costó lograr...Yo. Pero mirando atrás y ver que lo más importante está perdido y sintiendo el miendo de perder aún más...buscando el Ser.
jueves, 26 de mayo de 2011
Oscura luz
Oscura luz sobre este sendero plagado de antorchas. Van quemando en lugar de marcar el destino a seguir, con un juego macabro de sombras que aparecen en medio de la nada. Ver la espalda girada de enemigos encontrados en esta eterna batalla que no persigue victoria alguna. Ver los mismos miedos que creía desterrados, huir sin saber de qué, volviendo a un mismo foso que no tiene salida.
Vuelta al pozo de los sueños rotos y las pesadillas inacabadas. A acostarse con los sueños y despertar con la cruda realidad, de haber perdido el SER, de haber perdido los pilares de un destino.
miércoles, 20 de abril de 2011
En la más absoluta a nada

Un sudor frío recorre mi frente; se precipitan las lágrimas como los arrepentimientos. Se precipitan los hechos, los errores, las frustraciones y los sentimientos que poco a poco creía haber desterrado. Y forman un cerco alrededor de mis pies que poco a poco crece, llegándome hasta el cuello. Nada resulta ser como quiero, nada sigue el curso que debe seguir.
Intento huir, acorralar un sentimiento y aniquilarlo a sangre y fuego, borrar parte de mi vida si con ello lo destierro. Borrar a quien me tortura entre mis recuerdos, borrarlo para siempre. Borrar esos ojos llorosos que una noche me hicieron estremecer, borrar esa mirada de inocencia que aún me apuñala cada mañana al verme solo entre estas cuatro paredes. Pero se torna imposible. Observo en la distancia lo que tuve ente mis brazos y perdí; lo que huyó de mí; lo que no pude detener a tiempo.
Y ahora que ya es tarde, ahora que solo sirve matar el pasado. Ahora que solo otra herida abierta consigue hacerme sobrellevarlo, mis decisiones se tambalean. Inseguro ante este nuevo infierno que se abre ante mí, ante una extraña que me abraza y me hace recuperar una cordura insana, una seguridad incierta. Culpable de odiar unos ojos tristes y lejanos que un día creí que jamás dejarían de mirarme. Egoísta al tocar unos labios desconocidos que se acercan cada día más. Como quien es capturado en una guerra y no tiene más remedio que luchar para ayudar a su enemigo.
Es triste mirar unos ojos y solo poder ver otra alma que no les corresponde. Es triste querer borrar un sentimiento a cambio de la nada. Pero más triste es ver a quien huye de mí hacia la nada, hacia un pozo sin fondo donde nadie le acompaña, y donde algún día sus errores le desangrarán, lentamente, hasta sepultarle en la más oscura soledad. Da lástima ver como se hunde en la más absoluta soledad mientras se cree convencida de que sale adelante, pero el tiempo siempre me acaba dando la razón y poniendo a cada uno en su lugar, mientras yo sigo impasible en el mismo sitio.
La tristeza de quien no sabe ser feliz con lo que tiene, la tristeza de quien huye de aquel que le dio todo, de quien perdona y entrega cada segundo. La tristeza de quien no tiene a quien abrazar. La tristeza de ver como no quieres que estreche tu mano de nuevo y de obligarme a estrechar otra mano desconocida.
miércoles, 13 de abril de 2011
Brazos extraños....
domingo, 3 de abril de 2011
Cuando el odio se hace necesario

Segundos, minutos, horas, días, meses, años…el tiempo pasa, vuela, pero las heridas siguen ahí. Unas encima de las otras, unas que duelen, otras que cierran, otras que permanecerán junto a otras, sangrando, día tras día hasta que la alargada sombra del ciprés llegue a su apogeo.
Las dudas, esos cientos de preguntas sin respuesta. Ese no entender, no comprender, como el ser humano puede negarse a sí mismo, a su esencia, a sentir, a llorar, a luchar, a sufrir, a ser feliz. Ese por qué que nunca se contesta, hasta que otra herida quede abierta y tantas preguntas escritas queden borradas, en blanco. Mientras tanto, mientras la herida sangra, no hay sitio para los recuerdos. No hay sitio para uno mismo, cuando algo no es contestado, solo queda el odio.
Triste pero cierto, el odio. Triste tener que odiar para intentar olvidar. Cierto que el odio es el rastro de lo que amas. Triste que cuanto más sientes más odias. Cierto que cuanto más odias más quieres, más vives, más amas…más agónico es el camino que lleva al olvido. Y más profunda es la herida que lleva a la senda de la frustración eterna.
Triste pero cierto que la sangre es amor y odio a partes iguales. Cierto que tu sangre se verá envenenada algún día porque solo te odiarás a ti mism@. Porque amarás a quien sobre su piel ya no se podrán hacer heridas. A quien los cipreses le abrieron el camino de por vida. Triste tener que odiar a quien no dudarías en volver a abrir tus puertas. Triste querer dejar de sangrar.
sábado, 26 de marzo de 2011
Un minuto (ECO)
Me diste más amor en un minuto
que cien mil amores juntos
y más besos por segundo
de los que hay en este mundo.
Y me hiciste recordar
que era un hombre de verdad
y no un vulgar ladrón de besos
reo, condenado y preso.
De unos labios que no amaban
y que nunca me besaban
tan serena, tan liviana
que me están entrando ganas
de quererte como un niño
sin recuerdos, sin secretos
como un niño
Y qué remedio...
¿cómo no voy a hacerlo?
si tan solo en un minuto
me hiciste tocar el cielo
Y lo abriste para mí
y desde entonces vivo allí
enredando con tu pelo
tan alejado del suelo
que no puedo concebir algo tan bueno...
algo tan bueno
Me diste mas calor con tu silencios
que mil llamas del infierno
más verdad con tu mirada
que la luz de la mañana
Y me hiciste recordar
que tenía mi lugar
tan seguro entre tus brazos
que sentí miedo al dejarlos
Me enseñaste a caminar
en tu mundo de verdad
tan ansioso por llegar
que jamas volví a dudar
en quererte como un niño
sin recuerdos, sin secretos
como un niño
Y qué remedio...
¿cómo no voy a hacerlo?
si tan solo en un minuto
toqué el cielo....
Y que remedio...
¿cómo no voy a hacerlo?
si tan solo en un minuto
me hiciste tocar el cielo
Y lo abriste para mi
y desde entonces vivo allí
recordando ese minuto que fue un sueño
sincero, eterno, eterno!
sábado, 19 de marzo de 2011
Cicactrices

Retos que se van rompiendo, como el espíritu que hay detrás de ellos. Retos hechos a base de un sentimiento forjado tan a fuego que sólo otra cicatriz sería capaz de borrarlo. Cicatrices que se acumulan sobre una piel quemada por la vida, y que ahora se quema por un sol que arde demasiado dentro una celda llena de oscuridad. Un sol que quema las alas de quien un día echó a volar.
Y entre tantas cicatrices aún me quedaban fuerzas para intentar cazar un Ángel. Y entre tantas cicatrices aún había hueco para la esperanza, los recuerdos y el deseo de perdonar. Pero cuando un Ángel se escapa, cuando un Ángel no tiene misericordia, cuando un Ángel ya no tiene fuerzas para volar y solo huye, ya no queda nada. Solo esperar a que una luz le ilumine en un camino de vuelta atrás. De vuelta a un punto de volver a empezar, de vuelta a donde se pueden romper los odios, la amargura y sembrar una nueva luz. Solo ésto…o arrancarse la piel.
Me siguen deslumbrando sus alas desde la distancia.
jueves, 17 de marzo de 2011
Se derrumba mi celda.

Hubo un día en que comencé a construir una vida. Forjar una fortaleza a base de ambición, fortaleza y sentimientos. Comencé a ser lo que quería ser: ni más ni menos. A querer lo que llevo dentro para apreciar a los demás, para apreciar cada paso que doy y sobretodo, por qué y por quién camino. Hace tiempo que empecé a ser yo. Descubrí que todas las almas están solas, pero no todas están en soledad.
Y tras un largo camino llegas a formar una barrera que te impide ver ciertas realidades, te impide comprender. Y cuando cae esa barrera y aprecias la realidad, cae con ella parte de tu vida. Y por desgracia, cae lo más importante que hay a tu lado. Aquello por lo que siempre luchaste, con lo que soñaste y juraste defender…al final se escapa, y con ello, toda una vida. Los sentimientos quedan, permanecen, dormidos o dañados, pero quedan, inmutables. Y cuando echas la vista atrás, ves que no eres tú, que durante un tiempo perdiste el horizonte, perdiste la oportunidad. Y ahora es tarde.
Ahora todo huye de ti, todo se desvanece, todo se hace dolor, sufrimiento y emociones contrapuestas que hacen de cada día una nueva condena. Deseando que el tiempo fluya y se lleve la impotencia, la culpa y los recuerdos que flagelan cada instante del presente.
Pero la vida siempre es injusta con los valientes, con los que perdonan, con los que luchan, con los que siempre dan una enésima oportunidad. Con esos que ahora sufren y no tienen derecho a ser perdonados, con esos por los que ya nadie quiere luchar, con esos por los que el alma más dulce es incapaz de comprender, de ofrecer y tender una mano. Porque quien fue perdonado y levantado ahora no es capaz de perdonar y dar una oportunidad a quien le dio aire.
Se derrumba aquella celda levantada a base de heridas. Se derrumba una vida.
Sé más de ti de lo que piensas y mi mente llega a más de lo que eres capaz de imaginar, y por eso te reto a esto.
“Sólo los ángeles tienen el lujo de ser observadores en esta vida”
jueves, 10 de marzo de 2011
Ser.....eterno

jueves, 3 de marzo de 2011
Negado tres veces (II)

Si respirar se torna imposible. Si dormir es algo ya olvidado. Si rodeado de una multitud es sentirse aún más solo. Renegado. Decepcionado. Frustrado. De nuevo, todo se repite. Todo vuelve al lugar de donde se origina. Del dolor, motor de las más grandes hazañas, de los buenos momentos, y del sufrimiento.
Andando descalzo entre zarzas. Cuando a dos pasos habita quien te olvida, quien te hiere, quien te niega. De nuevo. Quien huye de los sentimientos, quien huye del miedo vivir, quien huye del miedo a asumir la realidad, a enfrentarse a ella, a ser ayudado a vencer y derribar muros día a día. Quien huye de mí. De mi mano, de una caricia, de unos labios. Quien me niega.
¿Quién tiene la respuesta al enigma? ¿Quien soporta la cruz ahora?
Negado tres veces (I)

Como un ciclo, todo se repite. El dolor vuelve, la sangre circula más rápida de lo que debería y los pensamientos, los recuerdos y las intenciones se tambalean entre sueños, pesadillas y la cruda realidad. La desesperación de ofrecer y encontrar el rechazo. La desesperación de pagar de una vez todos los errores cometidos. La desesperación del que perdona y no es perdonado. La desesperación del que tiende una mano y ve como se la cercenan con una mirada, con una palabra, con un NO.
Negado tres veces como aquel que dio su vida en una cruz. Una cruz que cada uno llevamos en esta vida, un cruz que tal vez alguien te ayuda a sobrellevar. Una cruz en la que te ves clavado por el centurión que un día te apoyó y ahora huye subido en el carro de tus recuerdos, de tus consejos y de tu piel.
Negado tres veces hasta desistir. Sabiendo el error, ofreciendo perdón y pidiendo disculpas sin saber por qué, sin saber de qué, pero con tal de una segunda oportunidad. Una segunda oportunidad para llevar una cruz, para hacerla astillas a cada paso. Solo eso pido. Solo un NO recibo.
Ahora es tiempo de huir, de no mirar atrás, porque no hay sentido en mirar al cielo y mostrar el arrepentimiento por algo que no se debe castigar, por un hecho en si, por un ideal, por demostrar sentimientos, por tender una mano al débil.
Negado tres veces. Padeciendo de nuevo. Intentando buscar el camino a la resurrección. Intentando sortear los baches de la resignación, del perdón y de la frustración. Pesadilla despierto. ¿Se puede perdonar al que no perdona? ¿Se puede volver pasos atrás a tender una mano?
Muerto en vida… ¿resurrección? Negado tres veces.
martes, 22 de febrero de 2011
Morir soñando, soñar muriendo

El equilibrio es solo uno pero el caos tiene mil formas. Mil formas de soñar, de herirse, de levantarse, de afrontar la realidad. Pero solo un equilibrio. Solo uno en un infierno de puñales, sogas y palabras fuera de lugar. Y esas palabras, son las que en el sitio y en la hora adecuada pueden alcanzar el equilibrio…y esas palabras son las que te matan poco a poco: un nuevo caos dentro del equilibrio de un destino sin sentido. Y hay veces en que suplicarías por esas palabras, por volver a encontrarte en un caos…que tampoco tiene sentido. Y al final todo se desvanece, entre unas cuantas lágrimas que caen en un desierto donde ya nada volverá a brotar.
martes, 15 de febrero de 2011
Sangre....lenta

sábado, 15 de enero de 2011
Los demonios habitan en la otra esquina...

Pero seguimos un sendero plagado de pesadillas, como si esa estrella siguiera deslumbrando desde las sombras, y uno ya no pudiera distinguir cuales son sus pasos. Y huimos. Cerramos la puerta e intentamos deshacernos de una llave que parece que llevamos atada al cuello. Todo esto… es nuestro pasado, nuestros demonios, nuestros errores. Y a pesar de todo se hace llevadero, más de lo que fue en otra vida, quizá demasiado fácil para una estrella que tanto ha iluminado. Quizá lo peor está por llegar y solo está empezando a deslumbrarnos. Quizá es llevadero porque la conciencia está tranquila, porque los demonios reposan a la sombra y habitan en la otra esquina.